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HACE 300 AÑOS: EL HNO. BARTOLOMÉ ELECTO SUPERIOR GENERAL

En este mes de mayo de 2017, el Instituto recuerda la primera elección de un Hermano al frente del mismo: el Hermano Barthélemy fue elegido como sucesor del Fundador. Su mandato como Superior será corto pero facilita una buena transición.

Joseph Truffet, Hermano Barthélemy (1678-1720)

El Hermano Barthélemy (Joseph Truffet), oriundos del norte de Francia, y su Hermano gemelo nacen el 11 de febrero de 1678 en Sains-lès-Marquion, parroquia de la diócesis de Cambrai. Su padre, Grégoire, es maestro de escuela.

El 10 de febrero de 1703 es admitido en la Grand’Maison, noviciado de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, situado en el calle Vaugirard. Recibe el nombre de Hermano Barthélemy. Después del noviciado, es enviado a Chartres. Los problemas de salud le impiden enseñar; por eso será destinado al cuidado de los novicios de París. Hace sus votos perpetuos de obediencia y de estabilidad el 7 de junio de 1705, y a finales de agosto, se hace cargo del noviciado, trasladado a Saint-Yon, cerca de Rouen.

De regreso a París con los novicios durante el invierno de 1709, remplaza a Juan Bautista de La Salle. Una epidemia de escorbuto se abate sobre la comunidad, durante la misma el Hno. Barthélemy cuida a los enfermos hasta que él mismo se cuente entre las víctima.

Cuando en 1711, Juan Bautista de La Salle parte para visitar las comunidades del Sur de Francia, confía temporalmente a su director de los novicios la gestión y la administración del Instituto. Con la experiencia adquirida, el Hermano Barthélemy vuelve a desempeñar la misma administración provisional de febrero de 1712 a agosto de 1714. Cuando el Fundador regresa a París, en el mes de agosto de 1714, se establece un reparto de funciones: el Hno. Barthélemy se hace cargo de los asuntos corrientes y Juan Bautista de La Salle se dedica al ejercicio de sus funciones sacerdotales con respecto a los Hermanos. En noviembre de 1715, abandona París para ir a Saint-Yon cerca de Rouen. En 1716, acude a Calais y Boulogne y prepara una fundación en la ciudad de Saint-Omer.

Primer Hermano elegido Superior General del Instituto

En diciembre de 1716, se decidió solicitar el parecer de todos los Hermanos del Instituto para la elección del primer Superior. El Hermano Barthélemy tuvo que acudir a todas las comunidades presentes en Francia con el fin de obtener su adhesión al próximo Capítulo General. Abandona Rouen el 5 de diciembre de 1716 y termina su periplo el 7 de mayo de 1717. En aquella época se contaba con 98 Hermanos en las 22 comunidades visitadas por el Hermano Barthélemy. Consigue que cada Hermano firme su adhesión a las actas del próximo capítulo.

He aquí las etapas de su viaje: Chartres, Moulins, Mende, Les Vans, Alais, Avignon, Marseille, Grenoble, Dijon, Troyes, Rethel, Reims, Laon, Guise, Calais, Boulogne, Rouen, (escuelas de las ciudad), Darnétal, Versailles, Saint-Denis, París, Rouen y Saint-Yon. Al finalizar su gira por Francia, el Hermano Barthélemy conoce a todos los directores y a todos los Hermanos. Además, posee una sólida experiencia de la gestión administrativa del Instituto. Todo está dispuesto para la elección del primer Superior de los Hermanos de las Escuelas Cristianas.

“El prudente Fundador de las Escuelas Cristianas, cada vez más deseoso de renunciar al cargo de superior, convencido además, por una larga experiencia, de que era necesario para nuestro Instituto, como para todas las instituciones religiosas, tener un Superior surgido de su seno, y temiendo que después de su muerte, los Hermanos se vieran obligados a recibir un jefe extraño, reunió en Saint-Yon (arrabal de la ciudad de Rouen), a los principales miembros de su Congregación, con el fin de hacerles admitir su dimisión. Había previsto una segunda finalidad para dicha Asamblea, a saber, la de hacer con el nuevo Superior la revisión de las Reglas, y darles su forma definitiva”.

El 16 de mayo de 1717, dieciséis Hermanos directores se reúnen en Sanint-Yon, de Rouen, y al día siguiente eligen al Hermano Barthélemy como primer Superior General. A petición suya, le asignan dos Asistentes, los Hnos. Jean y Joseph, el primero residente en París el segundo en Reims. El nuevo Superior decide visitar todas las casas del Instituto y hacer ratificar su elección por el conjunto de los Hermanos.

Como nuevo Superior, se ve obligado a frecuentes permanencias en París. Así sucede el 11 de noviembre de 1717 y de nuevo en enero, febrero y marzo de 1718. Cuando el Fundador llega a Saint-Yon, al principio de marzo, se encuentra con un noviciado desorganizado y por ello hace vivos reproches al Superior en una carta que le envía sin más tardar:

“Piense, se lo ruego, a remediar todo eso lo más pronto posible, pues sabe usted que la consolidación del Instituto depende de novicios bien formados y muy regulares”.

El  7 de abril de 1719 muere Juan Bautista de La Salle en Rouen

 

Los Hermanos continuarán la obra de su fundador. El Hermano Superior, durante su corto mandato, procurará conservar la misma línea de conducta que la de Juan Bautista de La Salle, buscando preservar el Instituto y favorecer su desarrollo. Pero, siendo de frágil constitución y fatigado por sus viajes a las comunidades, el primer Superior del Instituto muere en Saint-Yon de  Rouen el 8 de junio de 1720, a la edad de 42 años. Es sepultado en la iglesia de Saint-Sever, junto al cuerpo del Fundador del Instituto, Juan Bautista de La Salle.

Nuestra Señora de La Estrella

El culto y devoción a la Santísima Virgen María, en su advocación de Nuestra Señora de la Estrella, tiene su origen en el año 1060, en Montebourg, pequeña población de Normandía, Francia, siendo el protagonista el monje Rogerio, quien habiéndose quedado dormido en la playa y al despertarse se vio solo y desconsolado y, lleno de fe y conformidad con la voluntad de Dios, puso su pena en sus manos, pidiendo en sus oraciones le orientara en su  apostolado.

En respuesta a sus oraciones tuvo una revelación donde se le ordenaba que, en el lugar donde viera caer una estrella del cielo, estableciera  su morada y construyera ahí una capilla a la Santísima Virgen María.

Sin perder tiempo y, ayudado por la caridad y fe de la gente de la población, inició pobremente los trabajos de una capilla que, a través del tiempo llegó a ser un gran santuario, adjunto a la Abadía, fundada por el monje Rogerio, cuyos monjes se multiplicaron y fue centro de numerosas peregrinaciones, que dieron a esta Iglesia y a la imagen de la Santísima Virgen, ahí venerada, el nombre de Nuestra Señora de la Estrella.

En el curso de los siglos Normandía se ve asediada por guerras que destruyen la Iglesia y la Abadía, pasando por etapas de abandono y destrucción así como también de resurgimiento y nueva destrucción, hasta que en 1844 aún en ruinas es entregada a los Hermanos de las Escuelas Cristianas de la Misericordia, para su reconstrucción y centro de apostolado.  Esta congregación, en 1935, a punto de extinguirse, solicita su adhesión a la congregación de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, fundada por San Juan Bautista De la Salle, cuyas reglas seguían también ellos.

A partir de 1938 la congregación Lasallista recibe a los Hermanos de las Escuelas Cristianas de la Misericordia y, con esta incorporación el Instituto de San Juan Bautista De La Salle toma a su cargo la Abadía y el Santuario y, desde entonces,  vela por la conservación y difusión de la veneración y el culto a Nuestra Señora de la Estrella.

En 1960, noveno centenario de la fundación de la Abadía, se llevó a cabo la solemne coronación pontificia de Nuestra Sra. de la Estrella, cuyas coronas obsequiaron los colegios de México, declarándola REINA, MADRE Y PATRONA UNIVERSAL DE LAS ESCUELAS CRISTIANAS.

Los Hermanos Lasallistas consideran este santuario y la imagen de Nuestra Señora de la Estrella como un tesoro de familia y, es una coincidencia providencial que este hecho tenga relación con el signo oficial del Instituto:  la estrella, signo del espíritu de fe que lo anima.

EL CAMPO Y LA CIUDAD

El pasado jueves 27 de abril  se realizó la actividad de carácter insterdiscipinaria "El campo y la ciudad" que entre sus objetivos perseguía poder brindar a los niños y niñas de edad preescolar un espacio en el que pudieran ser partícipes de su aprendizaje experimentando el contacto y la interacción con elementos reales de nuestro entorno. Ha sido fundamental el apoyo y colaboración de los padres de familia, que a la vez, se convirtieron en partícipes activos de éste aprendizaje así como facilitadores de la promoción de un espacio de convivencia y recreación con sus hijos e hijas.

Agradecemos el trabajo arduo del personal docente de Pre Primaria que con su entusiasmo y entrega a la labor que desarrollan fueron el eje de motivación y realización que concluyó con una mañana llena de aprendizaje, convivencia y sobre todo de crecimiento para los más pequeños de nuestro colegio.

 

PASCUA DE RESURRECCIÓN

¡Cristo ha Resucitado! Cuan grande se convierte esta exclamación, cuando para los Cristianos representa la señal inequívoca de fe al anunciar que Dios Hijo no ha muerto y hoy se encuentra más vivo que nunca entre nosotros.

Vivimos tiempos en los que es necesario que la alegría de la Resurrección sea llevada a esos lugares donde la tristeza embarga y la falta de Dios llena los corazones y como hijos de Dios, Hermanos de Jesucristo es nuestro deber anunciar y propagar por el mundo la alegría de un Cristo Vivo que a través de su victoria sobre la muerte nos llama a anunciar la Buena Nueva por todos los rincones del planeta.

La resurrección es una noticia tan grande que La Iglesia lo celebra durante ocho días (Octava de Pascua) y lo vive como si fuera un solo día. No llama también este tiempo a ser partícipes de los acontecimientos que concluyeron la misión salvaradora de Jesucristo dejando un regalo maravilloso como lo es el Espíritu Santo que anima, guía y conduce a todos los que con amor y entrega siguen su legado.

Vivamos con entusiasmo este tiempo y llenémonos de gozo en la victoria de Cristo, que triunfó sobre lo que nadie ha vencido.

!Viva Jesús Resucitado en nuestros corazones!

 

 

VÍA CRUCIS SOLIDARIO

El pasado viernes 31 de marzo se llevo a cabo en las instalaciones del Complejo Educativo del Colegio De La Salle Huehuetenango el Vía Crucis Solidario, que contó con la participación de Docentes, Estudiantes y Padres de Familia.

El objetivo de ésta actividad tan significativa en la conmemoración de la Pasión de Nuestro Señor perseguía que los momentos de reflexión e interiorización fueran más allá por medio de las acciones que fomentan el cambio, siendo solidarios con los menos favorecidos, permitiendo, gracias a la colaboración de los estudiantes y sus familias la recaudación de víveres y enseres de primera necesidad, para luego ser distribuidos en organizaciones de ayuda social en Huehuetenango como lo son:

  • Fundación Salvación
  • Zona Juvenil
  • Mujeres de propósito

Solo a través de vivir la solidaridad podemos enseñar a las nuevas generaciones el valor de servir y amar al prójimo dando siempre la mano a quien más lo necesita. La invitación es que para la conmemoración de  La Pasión, Muerte y Gloriosa Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo provoque ecos de cambio en nuestros corazones para poder llevar a una sociedad que clama por ayuda luces de esperanza y el amor de Dios Nuestro Padre.

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